Taller Maytenus 2025
Conocimiento y diálogo social para la conservación de Maytenus senegalensis subsp. europaea y su hábitat.
7 de Febrero - Universidad de Almería







Conclusiones del Taller 2025
1. La conservación de Maytenus senegalensis subsp. europaea requiere proteger no solo la especie, sino también los ecosistemas áridos costeros en los que habita. Esto implica la combinación de estrategias de conservación basadas en áreas protegidas, restauración ecológica y participación social para garantizar su supervivencia a largo plazo. Gracias a su presencia en el hábitat de interés comunitario prioritario “Matorrales arborescentes de Zyziphus (5220)”. y en diversas Zonas Especiales de Conservación establecidas por la Directiva 92/43/CEE, existen herramientas legales y de financiación dentro de la Red Natura 2000 para hacer efectiva esta perspectiva de conservación. No obstante, dado que la especie también se desarrolla en otros hábitats (tomillares xerófilos, arbustedas termófilas, etc), su conservación debe trascender los límites de un solo tipo de hábitat y adoptar un enfoque más amplio que incluya todos los hábitat naturales donde está presente y la conectividad entre dichos hábitats.
2. Maytenus senegalensis subsp. europaea y su hábitat no se limitan a los espacios naturales protegidos, como la RENPA o la Red Natura 2000, sino que también se encuentran en espacios no protegidos, donde su conservación es más vulnerable. Es fundamental reforzar la protección y conectividad ecológica en estas zonas clave, promoviendo estrategias que favorezcan la continuidad del hábitat, reduzcan su fragmentación y garanticen la viabilidad de la especie a largo plazo, incluso fuera de los límites de las áreas protegidas.
3. Las cartografías de detalle son una herramienta fundamental para la gestión y protección legal del hábitat de Maytenus senegalensis subsp. europaea y su hábitat. Existen cartografías disponibles para apoyar un enfoque de conservación basado en el hábitat como la cartografía oficial de la Directiva Hábitats y la del Plan de recuperación y conservación de especies en dunas, arenales y acantilados costeros de la Junta de Andalucía. El uso de estas herramientas permite una mejor planificación y gestión territorial, asegurando que las acciones de conservación se basen en información precisa y estandarizada. Se debe seguir desarrollando la actualización de las cartografías de presencia de la especie, de sus hábitat potenciales y de las zonas de interés para la conectividad de las poblaciones.
4. Es fundamental identificar y destacar los servicios ecosistémicos que brinda la especie y el ecosistema del que forma parte, como la protección contra la erosión, la regulación hídrica o el mantenimiento de la biodiversidad. Aumentar el conocimiento sobre estos beneficios puede fortalecer las acciones de conservación y restauración, facilitando su integración en la planificación territorial y la toma de decisiones. Para ello, es necesario un mayor esfuerzo en investigación y divulgación que permita visibilizar el valor ecológico y social de estos ecosistemas. La perspectiva de servicios ecosistémicos ayuda a entender el valor de la biodiversidad de una forma más pragmática, destacando las contribuciones de la naturaleza a las personas.
5. Dado que la conservación efectiva de Maytenus senegalensis subsp. europaea debe centrarse en la protección de su hábitat y en la conectividad ecológica, las traslocaciones solo deben considerarse como una medida excepcional. Aunque pueden ser útiles en ciertos casos, no sustituyen la necesidad de conservar los ecosistemas donde la especie prospera y pueden alterar la estructura genética de las poblaciones, afectando su diversidad y capacidad de adaptación. Para minimizar estos riesgos, es imprescindible contar con protocolos unificados y bien estructurados, asegurando que solo se realicen cuando no existan alternativas viables para la recuperación de la especie en su entorno natural.
6. La conservación de Maytenus senegalensis subsp. europaea y su hábitat requiere un enfoque integrador que combine ciencia, cooperación institucional y compromiso del sector privado, promoviendo acciones coordinadas para la protección de la biodiversidad. Para ello, es esencial fortalecer la colaboración entre instituciones científicas, administraciones y empresas, asegurando que las medidas de conservación se basen en el mejor conocimiento disponible. Asimismo, la educación y formación son claves para una conservación efectiva. La educación ambiental, dirigida a toda la sociedad, ayuda a sensibilizar sobre la importancia del hábitat, mientras que la capacitación sectorial y la formación específica para administraciones públicas facilitan la integración de criterios ecológicos en la gestión y aplicación de medidas de conservación.
7. El desconocimiento sobre Maytenus senegalensis subsp. europaea y su papel en el ecosistema dificulta su conservación. Para generar mayor compromiso social, es fundamental desarrollar estrategias de comunicación y sensibilización que acerquen a la sociedad el valor ecológico de la especie y la necesidad de proteger su hábitat. Difundir información clara y accesible a través de campañas educativas, materiales divulgativos y acciones participativas permitirá fortalecer la conciencia ambiental y fomentar una mayor implicación en su conservación.
8. Las medidas compensatorias destinadas a contrarrestar el impacto ambiental de las actividades humanas, deben centrarse en la conservación del hábitat más que en la protección puntual de la especie, garantizando su viabilidad a largo plazo y avanzando hacia un Impacto Neto Positivo en la biodiversidad. Esto implica no solo mitigar el daño, sino generar beneficios reales, mejorando la conectividad y restaurando hábitats degradados. La planificación territorial y la gestión de zonas estratégicas son claves para integrar estas medidas de forma sostenible. En este contexto, los ayuntamientos juegan un papel crucial, ya que la nueva legislación les otorga mayor capacidad para regular y aplicar medidas compensatorias en áreas rurales, contribuyendo a la conservación de los hábitats de interés comunitario.
9. Para garantizar la restauración ecológica efectiva de las formaciones de Maytenus senegalensis subsp. europaea, es fundamental promover la producción de planta en viveros forestales con trazabilidad y garantía genética. Esto implica facilitar la autorización a viveros especializados para generar un stock adecuado, asegurando el origen genético, el estado sanitario y la disponibilidad de la planta para proyectos de conservación y restauración. Además, es imprescindible establecer un sistema de trazabilidad que permita seguir el origen y destino de los ejemplares, así como definir zonas de procedencia, evitando la introducción de material genético-poblacional inadecuado que pueda comprometer la adaptación y la diversidad de las poblaciones naturales.
10. El éxito de las acciones de conservación de los matorrales de Maytenus senegalensis subsp. europaea depende de un registro detallado y un seguimiento a largo plazo de las intervenciones realizadas, como trasplantes y plantaciones, para evaluar su efectividad y mejorar futuras estrategias. Para ello, es fundamental que la administración centralice la recopilación de datos en un repositorio normalizado, como REDIAM, evitando la pérdida de información valiosa y facilitando una mejor planificación y toma de decisiones. Asimismo, los promotores deben garantizar el seguimiento de las medidas de conservación durante un mínimo de cinco años o el plazo que establezca la autoridad ambiental, asegurando su financiación e integración en los condicionados de los proyectos y reforzando su impacto a largo plazo.
11. Para mejorar la planificación y efectividad de la conservación de Maytenus senegalensis subsp. europaea, se recomienda la creación de Bancos de Hábitat, áreas específicas destinadas a la restauración ecológica y compensación ambiental. Esto permitirá una gestión más estratégica, diferenciando entre grandes proyectos de infraestructura y pequeñas intervenciones locales, con el objetivo de generar un Impacto Neto Positivo en la biodiversidad. Asimismo, es clave fomentar la custodia del territorio a través de entidades jurídicas como sociedades, fundaciones y organizaciones dedicadas a la conservación. Estas entidades pueden garantizar la continuidad de las acciones de protección mediante acuerdos voluntarios y figuras como la Reserva Ecológica, en línea con el Decreto 23/2012, asegurando que la gestión del territorio se mantenga a largo plazo y con criterios ecológicos sólidos.
2025 Wokshop Conclusions
The scientific community, together with the administration, technicians, companies, NGOs, and other groups, seeks to create a collaborative framework for biodiversity conservation in the southeastern Iberian Peninsula. To this end, the workshop on the arto (Maytenus senegalensis subsp. europaea), held on February 7, 2025, in Almería, reached the following conclusions:
1. The conservation of Maytenus senegalensis subsp. europaea requires the protection not only of the species itself but also of the arid coastal ecosystems in which it inhabits. This involves combining conservation strategies based on protected areas, ecological restoration, and social participation to ensure its long-term survival. Thanks to its presence in the priority community interest habitat «Arborescent matorral of Zyziphus (5220)» and in various Special Areas of Conservation established by Directive 92/43/EEC, there are legal and financial tools within the Natura 2000 Network to implement this conservation perspective. However, since the species also thrives in other habitats (xerophilous thyme scrublands, thermophilic shrublands, etc.), its conservation must go beyond the limits of a single habitat type and adopt a broader approach that includes all natural habitats where it is present, as well as the connectivity between these habitats.
2. Maytenus senegalensis subsp. europaea and its habitat are not limited to protected natural areas, such as RENPA or the Natura 2000 Network, but are also found in non-protected areas, where their conservation is more vulnerable. Strengthening protection and ecological connectivity in these key areas is essential, promoting strategies that enhance habitat continuity, reduce fragmentation, and ensure the long-term viability of the species, even outside protected areas.
3. Detailed cartography is a fundamental tool for managing and legally protecting the habitat of Maytenus senegalensis subsp. europaea. Available cartographic resources supporting a habitat-based conservation approach include the official mapping of the Habitats Directive and the Recovery and Conservation Plan for species in dunes, sandy areas, and coastal cliffs of the Andalusian government. The use of these tools enables better planning and territorial management, ensuring that conservation actions are based on accurate and standardized information. Updating the distribution maps of the species, its potential habitats, and areas of interest for population connectivity must continue.
4. Identifying and highlighting the ecosystem services provided by the species and its ecosystem, such as erosion control, water regulation, and biodiversity maintenance, is crucial. Increasing knowledge of these benefits can strengthen conservation and restoration actions, facilitating their integration into territorial planning and decision-making. This requires greater research and outreach efforts to raise awareness of the ecological and social value of these ecosystems. The ecosystem services perspective helps to understand biodiversity’s value in a more pragmatic way, emphasizing nature’s contributions to people.
5. Since the effective conservation of Maytenus senegalensis subsp. europaea should focus on habitat protection and ecological connectivity, translocations should only be considered as an exceptional measure. While useful in certain cases, they do not replace the need to conserve the ecosystems where the species thrives and may alter the genetic structure of populations, affecting their diversity and adaptability. To minimize these risks, it is essential to establish unified and well-structured protocols, ensuring that translocations are conducted only when no viable alternatives exist for species recovery in its natural environment.
6. The conservation of Maytenus senegalensis subsp. europaea and its habitat requires an integrative approach combining science, institutional cooperation, and private sector commitment, promoting coordinated actions for biodiversity protection. Strengthening collaboration between scientific institutions, administrations, and businesses is essential to ensure that conservation measures are based on the best available knowledge. Additionally, education and training are key to effective conservation. Environmental education, aimed at society as a whole, raises awareness of habitat importance, while sectoral training and specialized courses for public administrations facilitate the integration of ecological criteria into management and conservation measures.
7. The lack of knowledge about Maytenus senegalensis subsp. europaea and its role in the ecosystem hinders its conservation. To generate greater social commitment, it is crucial to develop communication and awareness strategies that convey the species’ ecological value and the need to protect its habitat. Disseminating clear and accessible information through educational campaigns, outreach materials, and participatory activities will strengthen environmental awareness and foster greater engagement in conservation efforts.
8. Compensatory measures aimed at counteracting the environmental impact of human activities should focus on habitat conservation rather than merely protecting individual specimens, ensuring long-term viability and advancing towards a Net Positive Impact on biodiversity. This involves not only mitigating damage but also generating real benefits by improving connectivity and restoring degraded habitats. Territorial planning and the management of strategic areas are key to integrating these measures sustainably. In this context, municipalities play a crucial role, as new legislation grants them greater capacity to regulate and implement compensatory measures in rural areas, contributing to the conservation of community-interest habitats.
9. To ensure the effective ecological restoration of Maytenus senegalensis subsp. europaea formations, promoting the production of plants in forest nurseries with traceability and genetic guarantees is essential. This includes facilitating authorization for specialized nurseries to generate an adequate stock, ensuring genetic origin, sanitary status, and plant availability for conservation and restoration projects. Additionally, establishing a traceability system to monitor the origin and destination of specimens, as well as defining source areas, is crucial to preventing the introduction of unsuitable genetic material that could compromise the adaptation and diversity of natural populations.
10. The success of conservation actions for Maytenus senegalensis subsp. europaea scrublands depends on detailed records and long-term monitoring of interventions, such as transplants and plantations, to assess effectiveness and improve future strategies. For this purpose, it is essential that the administration centralizes data collection in a standardized repository, such as REDIAM, preventing the loss of valuable information and facilitating better planning and decision-making. Additionally, promoters must ensure monitoring of conservation measures for a minimum of five years or the period established by the environmental authority, securing funding and integrating these requirements into project conditions to reinforce their long-term impact.
11. To improve conservation planning and effectiveness for Maytenus senegalensis subsp. europaea, the creation of Habitat Banks is recommended—specific areas designated for ecological restoration and environmental compensation. This will enable more strategic management, differentiating between large infrastructure projects and small-scale local interventions, with the goal of achieving a Net Positive Impact on biodiversity. Furthermore, fostering land stewardship through legal entities such as societies, foundations, and conservation organizations is key. These entities can ensure the continuity of protection actions through voluntary agreements and legal designations like the Ecological Reserve, in line with Decree 23/2012, ensuring that land management remains long-term and guided by solid ecological criteria.
